El mundo se encuentra hoy hablando sobre la crisis económica que afecta a
varios países. Miles de personas diariamente, se encuentran sin trabajo y
consideran que las oportunidades para emplearse son pocas y la desventaja es
grande; no piensan en iniciar su propio negocio, pues consideran que ésto es
para algunos privilegiados.
Por esto, hoy quiero hablarte de un principio y un deseo de
Dios, que dejó escrito en su Palabra: El quiere empoderarte para que prosperes.
Sí!! No entiendo por qué muchos cristianos en la actualidad pareciera que le
tienen pánico a la palabra prosperidad. Como si la vida de total escasez y
pobreza hiciera más santa y buena a una persona. Leo a través de toda la
Escritura, el deseo de Dios porque estemos bien. Deuteronomio 8:17-18 dice que
Dios te quiere dar poder para prosperar.
Tú que estas sin empleo, ¿has pensado que esta situación
puede ser el peldaño que te impulse a iniciar tu empresa? Recuerda que los
problemas pueden convertirse en un obstáculo que te impida avanzar o en un
trampolín que te lance a cosas mejores. Todo depende de la actitud con que los
afrontemos. Podrás decir: ¿Cómo empiezo un negocio si ni dinero tengo para mi
sostenimiento? Bueno, déjame hablarte de 3 áreas que son vitales para que
rompas con esas líneas de pensamiento que te impiden ver más allá.
- IDEAS: aunque
te parezca increíble, las más grandes empresas que hoy conocemos, no
iniciaron prescisamente con una grande suma de dinero. Iniciaron con
ideas, esa fuerza creativa que nos dá iniciativa para hacer una labor,
crear un producto o una marca. Como imagen de Dios que somos todos los
seres humanos, contamos con un gran depósito de creatividad. Los
microprochips (componentes de la industria de las computadoras),
están hechos con base en sílice, que es un elemento que se encuentra en la
arena. El petróleo no fue considerado un recurso hasta que alguien inventó
la máquina de combustión interna. Esta materia prima (por mencionar sólo
dos ejemplos), ya estaban presentes, pero fue una persona con una idea que
logró encontrarles utilidad. Por tanto, la prosperidad brota de adentro,
de tu interior. Y es allí donde Dios colocó grandes riquezas que tu aún
puedes desconocer.
- CARACTER: podemos
definirlo como la suma de pensamientos, hábitos y motivaciones e influye
positiva o negativamente en la calidad de nuestras ideas y por tanto, de
nuestra creatividad. Un negocio próspero, requiere un carácter sólido y
firme de una persona que desee cambiar sus líneas de pensamiento (Romanos
12:2); sus hábitos (para cambiarlos necesitas invertir mínimo 3 semanas de
continua disciplina en aquello que quieres cambiar) y de movitaciones
correctas (ellas te dan el impulso para que inicies).
- BUENA
ADMINISTRACION: las acciones que tomes para dirigir tu
negocio, definirán lo alto que puede llegar. Conozco alguna cantidad de
buenas personas con grandes y excelentes ideas, pero una fisura en su
carácter con respecto a los hábitos, echa todo a perder. Cuando el rey
David estaba dando las instrucciones para construir el templo (1 Crónicas
29:2), dijo algo muy específico: el oro para las cosas de oro, la plata
para las cosas de plata, el bronce para las cosas de bronce. Este es un
buen principio de administración: el dinero que está destinado para un
área específica, se utiliza para ese fín. Muchos problemas financieros
inician, porque la gran mayoría de personas, toman el dinero que está
destinado para una cosa y lo gastan en otra totalmente diferente. Guardar
este principio no es falta de fe...es desorganización y mala
administración del dinero.
Como puedes notar, dentro tuyo Dios ha colocado lo que
necesitas para emprender todo aquello que desees. Anímate e inicia por
conocerte a ti mismo: enumera y escribe una lista de las capacidades y talentos
que posees. Pero no olvides también, listar tus fisuras en tu carácter: hábitos
que no te ayudan, manejo del dinero, del tiempo y las motivaciones.
Todo lo que te falte, acude al Señor y pídele que te
de sabiduría para cambiar y proyectarte (Santiago 1:5). El te dará en gran
abundancia y notarás que tu vida toma otro rumbo. Notarás que tu nivel de vida
no estará dirigido por las circunstancias o los reportes económicos del
gobierno. Tomarás liderazgo sobre tu vida y el Señor te respaldará en lo que
emprendas. Así que mejor, ¿dejas de quejarte y te animas a provocar cambios?

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