Me gusta como inicia el relato de la propuesta de Dios para
que María fuera la madre de Su Hijo. Llegó sin imposición, de manera dulce,
pidiéndole permiso. ¡Sí! Aunque era el Creador de todo y de todos, no usó de su
condición para llegar e imponer su deseo. Todo lo contrario, le habló por medio
del ángel y ella podía decir sí o no. María no era desconocida para Dios. El
conocía cada detalle de su vida. Y es de esos detallitos que quiero
compartirte:
- Su
idiosincrasia: “A una ciudad de Galilea, llamada Nazaret”. María
vivía en una ciudad más bien pequeña, no muy popular (¿De Jesús dijeron:
“De Nazaret puede salir algo bueno”?). Pero eso no es lo importante para
Dios. Puedes haber nacido en una gran ciudad o en la tribu más alejada.
Dios no es xenofóbico. Él no anda buscando a las personas, de acuerdo a su
nacionalidad. El ama al mundo entero. Y así vivas en el pueblo más
desconocido, ten la seguridad que allí Dios llegará por ti.
La idiosincracia es ese conjunto de rasgos propios de tu región, que definen en gran manera, tu personalidad y físico. No hay color de piel preferidos por el Señor. El te ama rubia, pelirroja o con tus cabellos negros, lisos o rizados. No te dejes encasillar en los estándares de la moda: que si eres alta, delgada y estilizada calificas, de lo contrario no eres adecuada. No te sientas inadecuada con tu cuerpo o color de piel. Dios no estandariza físicamente a las personas. A Él le importa mucho tu ser interior y ten la seguridad, que allí hay mucha belleza y gran potencial.
- Su
condición sexual: “Una virgen”. La virginidad, un tema tan
absurdo para muchos hoy, es algo muy importante ante los ojos de Dios.
Para Él no pasa desapercibida la forma como la perdiste. Nos creó vírgenes
y hace responsable de ésta pureza al hombre que la haya tomado, porque
para Él es importante todo en tu vida, y sabe que el área sexual es donde
muchas mujeres, han sido maltratadas y usadas.
Si esta es tu situación, el Señor quiere limpiar ésta área,
a través de la sangre de Jesucristo, para que te sientas libres y puedas amar
con libertad y tener una relación de pareja saludable, sin traumatismos del
pasado. No tienes por qué vivir presa de los errores del pasado, sean tuyos o
de otros. Dios te quiere libre, para que vayas y seas luz a donde llegues y
porque sólo así puedes sentirte realizada como mujer en todas las areas de tu
vida.
- Su
estado civil: “Desposada con un varón”. Para cada mujer, Dios tiene en
su Palabra un mensaje que la dignifica, sin importar su estado civil. A
las casadas, les habla de tener sujeción y respeto hacia su esposo
(Efesios 5:22,33). Sujeción no es dejarse golpear ni humillar, hasta que
su dignidad de mujer quede destruida. La sujeción tiene que ver con
respeto, esa palabra tan sub valorada por muchos.
A las separadas y abandonadas, el Señor no las ignora
(Isaías 54:6). Al contrario, las tiene en cuenta en todos sus proyectos. Así
que no permitas que te hagan a un lado por tu estado civil. Eres valiosa ante
Dios y aunque tu pareja te haya dejado, Dios nunca lo hará. Tu futuro está seguro
en Sus Manos. El es Dios de nuevas oportunidades.
A las viudas, el mensaje del Señor es: ‘no serás avergonzada
ni confundida’ (Isaías 54:4). No hay temor con respecto a tu futuro, pues Dios
tiene cuidado de ti y de tu familia. Él es tu esposo (Isaías 54:5).
A las solteras, me llamó la atención que este término no
aparece en la Biblia (sólo en las versiones modernas). Cuando hace mención, se
refiere a vírgenes o doncellas (1 Corintios 7:34) para hacer alusión a las
solteras. A ellas les dice de cuidar su cuerpo y su espíritu. El hecho de estar
soltera, no es para ser la diversión de nadie. No te conviertas en el juguete o
pasatiempo de ningún hombre. En la Biblia existe el AMOR
comprometido,
no existen los 'amigovios' ni los amigos con derechos. Eso es un 'invento'
moderno, para tratar a la mujer como un simple objeto sexual y llevar al hombre
a una vida sin compromiso.
- Su
trasfondo familiar: “De la casa de David”. María no estaba
comprometida con cualquier hombre. Su futuro esposo era descendiente de
reyes, al igual que ella. (En Lucas 3:31 ésta genealogía es de María, pero
era costumbre mencionar al padre, en este caso José, padre adoptivo de
Jesús).
No comprometas tu vida con cualquier hombre. Enamórate de
uno que sea digno, respetable, trabajador. Que te respete, admire y valore. El
trasfondo familiar es algo que marca a una persona. Enamórate de un hombre que
haya sabido superar sus problemas y traumas del pasado. Que esté escribiendo
una nueva historia en su generación. No de uno que perpetúe el maltrato, la
violencia y las maldiciones de sus antepasados.
- Su
identidad: "su nombre María". Para el Señor, ella no
era una cifra más en las estadísticas de su ciudad. Tenía un nombre que la
identificaba. Su nombre significa 'la elegida'; lindo ¿no? En la cultura
hebrea, la identidad de una persona está muy ligada a su nombre.
Pero lo que quiero resaltar, es que María pudo haber pensado
que era una jovencita más de su época. No era invisible, como muchas mujeres se
sienten, aún al interior de su familia o de la sociedad. Vaya sorpresa se llevó
María cuando se da cuenta, que los ojos de Dios estaban sobre ella. Dios
había soñado con ese momento cuando se encontrarían. El la soñó así como era,
al igual que a ti. Antes de que tus padres te desearan, Dios te soñó. Y le
gustó ese sueño llamado TÚ. Él gusta de ti, así como eres; no importa que
apodos te colocaran, ni las limitaciones que hayas tenido, cualquiera que ellas
sean. Dios te ama, te acepta y te valora. Él quiere cambiar lo que no te ayude
a cumplir Su Propósito.
Como puedes ver, Dios conocía cada detalle en la vida de la
mujer que estaba escogiendo como madre de Su Hijo. Tu vida no es desconocida
para el Señor. El conoce tu historia, tus luchas. Sabe de dónde has venido y lo
que has vivido. Pero no lo detiene tu pasado, cualquiera que sea. Más bien,
desea que lo entregues, para que tu presente sea resplandeciente, porque sus
planes para ti mujer, son maravillosos.
¿Te has sentido invisible, subvalorada y dejada a un lado?
Mira el video que coloqué en esta sección. ¡Es muy hermoso!
Reflexiona y deja que el Señor llene cada aspecto de tu
vida…notarás lo bien que esto hace a tu ser de mujer.

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